En Venezuela el acceso al financiamiento formal por parte de personas y microempresarios está en el nivel más bajo de América Latina. De acuerdo a un estudio realizado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), sólo el 2% de la muestra reportó haber utilizado un instrumento de crédito de alguna institución financiera.
El estudio forma parte del Reporte de Economía y Desarrollo 2011 de la CAF, denominado Servicios Financieros para el Desarrollo, y fue presentado ayer en la sede del organismo en Caracas. Para el trabajo se utilizaron 17 ciudades latinoamericanas como muestra, entre ellas Bogotá, Buenos Aires, Río de Janeiro, Lima, Montevideo, Quito y Ciudad de Panamá; en el caso de Venezuela las elegidas fueron Caracas y Maracaibo.
Según Leonardo Villar, vicepresidente de la CAF, en general la región se encuentra subdesarrollada en materia de su sistema financiero, tanto en el acceso al crédito por parte de familias y empresas, como en el peso del crédito dentro del PIB. "Para el nivel de ingresos que tenemos en Latinoamérica el acceso y nivel de préstamos debería ser más alto", dijo.
El promedio de la región arrojó que 12% de la población reporta haber utilizado al menos un instrumento de crédito de una entidad financiera formal. Sin embargo, el acceso a financiamiento en general llega hasta 19% de la muestra, por lo cual un espacio importante queda para los créditos por vías informales como prestamistas, familiares y amigos, empresas y comerciantes.
En Venezuela la utilización de cualquiera de las modalidades de crédito alcanza al 7% de la población de las ciudades que formaron parte del trabajo. Esto no sólo ubica a los habitantes de Caracas y Maracaibo como las peores de la región, sino muy lejos de punteras como Arequipa (30%), Montevideo (30%) y Bogotá (22%).